Episodio 37

El acceso a internet como derecho humano

El pasado mes de junio el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó una resolución no vinculante por la que condenaba a los países que intencionadamente bloqueaban el acceso a internet de sus ciudadanos.

Mediante esta resolución, el acceso a internet es considerado por Naciones Unidas como un derecho humano. En la resolución de Naciones Unidas se hace notar que el ejercicio de los derechos humanos, en particular el derecho a la libre expresión en internet, es un asunto de interés creciente, debido al ritmo de desarrollo de tecnologías que permiten a los individuos en cualquier parte el mundo, hacer uso de ellas para informarse y comunicarse.

Parece indudable que para muchos gobiernos, el acceso a internet es una poderosa forma de control sobre sus ciudadanos. Muchos países controlan a discreción el acceso de sus ciudadanos a internet y muchos, cuando la situación lo exige, directamente bloquean el acceso a muchos servicios de internet. Es tentador para muchos gobernantes contar con un interruptor en la mesa que les permita silenciar la comunicación en la red.

El control de los gobiernos en internet

Los gobiernos, tanto democráticos como autoritarios, ejercen un continua vigilancia de lo que pasa en la red. Mientras que en el pasado los gobiernos tenían que dedicar grandes recursos humanos y técnicos para detectar disidentes, en el mundo digital los disidentes son los que anunciarán en forma de datos, sus identidades, sus ideas y sus creencias. Estos datos permiten ser recopilados por las agencias de seguridad y actuarán sobre sus objetivos de las maneras más efectivas que puedan. Como ha documentado Anita Gohdes, experta en ciencia política, los gobiernos son simplemente mejores en manipular las redes sociales que los activistas.

En un mundo complejo, repleto de conflictos y en perpetua lucha de intereses, parece una ilusión declarar el acceso a internet como un derecho humano. Por supuesto, en sociedades modernas y económicamente avanzadas, el acceso a internet se ve como una utilidad comparable a la electricidad y al agua. Aunque cuesten dinero son relativamente asequibles y están a disposición de la mayoría de la población. La cosa cambia en otras zonas del planeta, donde las prioridades de la gente suelen ser bien distintas a conectarse a la red. Si estás enfermo, eres pobre o no tienes una seguridad económica y personal es complicado que te preocupe conectarte a Facebook.

Mark Zuckerberg y su proyecto filantrópico de internet.org

Zuckerberg lanzó hace 3 años Internet.org un ambicioso proyecto para conectar a todo el mundo a la web. Internet.org está solucionando problemas relacionados con la accesibilidad de internet, en partes del mundo con un pobre acceso a internet. Su objetivo es conseguir que los dos tercios de la población mundial con escaso o nulo acceso a internet, puedan estar conectadas. Para ello ha desarrollado tres proyectos: Free Basics que ofrece acceso a sitios web básicos de manera gratuita, como noticias, ofertas de empleo, información sobre salud o educación y herramientas de comunicación, como, por supuesto, Facebook.

El otro proyecto es Connectivity Lab que desarrolla maneras de hacer posible el acceso asequible a internet en comunidades de todo el mundo. El equipo analiza toda una gama de tecnologías, incluidos aviones de altitud elevada y gran autonomía, satélites y láseres. Este proyecto fue muy hablado recientemente por la explosión del satélite de Facebook que iba a poner SpaceX en órbita.

El tercer proyecto es Express Wifi, que permite que operadores y negocios locales ofrezcan servicios de acceso a través de WiFi.

Zuckerberg de hecho ya ha comenzado a recibir críticas acerca de su enfoque con respecto al acceso a internet en países africanos. Según se comentaba en un artículo de Foreign Policy titulado El Free Basics de Facebook es el sueño de un dictador africano, Free Basics es malo para África porque falla en la consideración básica de la realidad política africana. Privatiza un problema público y hace más severa la fractura del contrato social entre estado y ciudadanos.

La crítica de Vinton Cerf sobre el acceso a internet como derecho humano

Uno de los padres de internet, y ahora evangelista jefe de internet en Google, Vinton Cerf explicaba en un artículo del New York Times que la tecnología es una facilitadora de derechos, pero no un derecho en sí mismo. Cerf expresaba una idea que está en la cabeza de muchas personas, y es que existe un listón muy alto para considerar algo como un derecho humano. Según Cerf la mejor forma de caracterizar los derechos humanos es identificar los resultados que tratamos de asegurar. Estos incluyen libertades básicas como la libertad de expresión y de acceso a la información, y estas no están necesariamente atadas a una tecnología en particular en un momento de la historia en particular. Por tanto, internet vendría ser un medio para conseguir un fin, y no tanto un fin en sí mismo. Vinton Cerf ve el acceso a internet como un derecho encuadrado en las libertades civiles y que deberían ser asegurado por una política realizada por el gobierno.

Otra persona vinculada a Google que también desarrolló la idea de que internet no es un derecho humano fue Brian Skepys. En su estudio Brian Skepys trata el problema creciente de la inflación de los derechos humanos. Esto hace referencia a la expansión de los derechos humanos a conceptos y normas que erosionan el valor de los verdaderos derechos. Aumentar la lista de derechos humanos no ayuda ni garantiza el cumplimiento de los mismos. Argumenta Skepys que los derechos humanos son instrumentalmente necesarios para la membresía en una comunidad política y que aunque el acceso a internet es valioso para esa membresía, no debería ser visto como un derecho humano por sí solo.

El acceso a internet como derecho en España

El acceso a Internet en España ha sido tradicionalmente caro, sin un plan que garantice un acceso universal para personas con escasos recursos. Por supuesto, televisiones nacionales y autonómicas financiadas con dinero público parecen esenciales para la democracia. En este sentido ¿por qué no existe un plan que garantice el acceso a internet en igualdad de condiciones con la televisión?.

Es posible que las redes móviles lleguen a más sitios, pero en conjunto acceder a internet sigue siendo caro para el estándar de vida de muchas personas. Los intentos de muchos municipios de mantener redes Wifi locales fueron tirados abajo por considerarse competencia desleal con los proveedores de internet. Internet puede que sea un derecho humano, pero como otros muchos derechos en España, te lo vas a tener que pagar de tu bolsillo. En los últimos años la tendencia con respecto a internet está más encaminada al control, como lo demuestran leyes como la Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana.

Como explicaba Vinton Cerf acceder a una tecnología como internet hace posible cosas, pero no es suficiente. Requiere compromisos y recursos por parte de gobiernos. Como se ha visto en los últimos años internet es capaz de apoyar cambios, pero no basta con poder acceder a internet para consolidar esos cambios.

Comparte este contenido en tus redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *